domingo, 19 de abril de 2015

Reinventando los años 70s




Libertad, paz y amor. Parece que la novedad de los años setentas que se caracterizaba por la euforia de armonizar la humanidad reaviva en el 2015 con fuerte impacto en la moda. Con base en la espiritualidad y la libertad sexual. El movimiento hippie en Europa y América, alcanzó su máximo esplendor en esta década, que luchaba por romper prejuicios sexuales, morales y sociales (la sexualidad plena era un factor de ‘estabilidad física y mental).

‘Democracia’, una palabra que no es moda. En los setentas intentó llegar a su máximo esplendor. Las mujeres ya tenían derecho al voto y su opinión cobraba el peso que realmente se les adeudaba, la importancia de la mujer también avanzaba en términos laborales. Las 'minorias' reclamaban sin pudor los derechos que decadas atras les negaron. 

Los llamados Generación X nacimos entre 1969 y 1985 testigos de grandes cambios que empujaron los Baby Boomers. Caracterizados por buscar el balance más allá de contar una historia a largo plazo. Vimos la caída del muro de Berlín, la aparición de MTV con todas las estrellas que duran menos que un alka seltzer, la aparición del SIDA, cambiar de color a Michael Jackson y hasta la muerte de Chespirito.

Si hacemos cuentas rápidas, la Generación X y que su primer década se cumplió en los 70s, hoy andamos entre los 30 y 50 años. Son los lideres y creativos en plena actividad y con un alta carga de carácter contemplativo. Mentes que resguardan claramente las prendas que predominaban en los 70s. Mismas que ahora son retomadas para contar nuestra historia inspiradas en esa alivianada forma de vivir. El regreso de lo hippie, los pantalones acampanados, lo étnico, el glitter en prendas y vinil, las botas medianas, suecos y plataformas sin distinguir sexos no es más que resultado del ciclo social que la generación tiene tan presente en sus recuerdos. 

Con la bandera del cambio y la revolución que nuevamente tomamos, ahora desde un sillón y que las redes sociales son testigos de la nueva forma de protestar y querer cambiar lo que los baby Boomers nos heredaron.