Entre la multitud de opciones en calzado uno de los que también tengo entre mis preferidos son los bostonianos, además de los sneakers blancos como les contaba en el post anterior.
En una ciudad tan apresurada y donde el tiempo vale puños de diamantes, es un calzado que en mi caso mezclar días en que me toca ser blogger, empleado de oficina o Godín, estudiante y maestro; elegir un zapato que no tenga que casarse con uno solo de mis skills es muy importante y los Bostonianos cumplen cabalmente al unificarse con cualquiera de los estilos.

