viernes, 7 de noviembre de 2014

La importancia de las finanzas en el negocio de la moda en México.

 

Donna Karan, diseñadora, “empresaria”, sinónimo de éxito, prácticamente perdió nombre y negocio por no saberlo administrar. Por ser tan soberbia como para pensar que, junto a su pareja, era capaz de llevar un emporio (1) . Como tantos otros diseñadores, se dejó envolver por el sentido estético y artístico del negocio, dejando de lado la importancia de las finanzas. Por otro lado, alguien con poco talento pero bastante astucia como Michael Kors, logró que su nombre cotizara en bolsa y llenarse las manos de dólares con copias, mala calidad y poca creatividad. Tenemos el caso de dos diseñadores, con o sin talento, pero diseñadores al fin. La diferencia entre sus éxitos y fracasos comerciales fue la visión de la moda como negocio vs. alimento al ego vs. arte.

Seamos honestos, sí hay diseñadores mexicanos reconocidos en el mundo, cuyos modelos han desfilado en alfombras rojas importantes. Tienen talento (algunos) tienen visión (pocos) pero me asombra la falta de conocimiento del negocio de la moda, y de los negocios en general. A veces resulta evidente que la pasión, la necesidad de plasmar sus historias en telas y cortes, no los lleva tan lejos como podría. Y el problema está en la ignorancia. Aunque suene feo. Pero ignoran los conceptos básicos de cómo hacer negocio, de cómo fomentar ese negocio, y, finalmente, de cómo convertir su nombre en un “household name”.

La globalización, la competencia desmedida, los fast-fashion retailers (asómense a los pleitos por sudaderas Wang x H&M…), no permiten que el desconocimiento sea opcional. El artista, el diseñador, el “enfant terrible” (todos se creen eso en mayor o menor medida, aunque no sepan ni qué quiere decir) no llega más allá en México, en su gran mayoría, porque no lo intenta. ¿Qué no se han puesto a pensar en organizarse y abrir tiendas donde promocionen a varios diseñadores, y no una “exclusiva”? ¿Y exportar? ¿Qué tan difícil sería exportar? Algunos ya lo hacen. Otros no. Mi duda es, ¿por qué no? ¿por qué no van a decir que son los primeros?
 
 
 
Por ejemplo, Proméxico (2):
 
· Organiza citas con compradores a un costo competitivo en base a una agenda de negocio. Buscan clientes potenciales y agendan mínimo tres entrevistas, dándote además contactos e información importante de esas empresas. Y sí, hay un costo, pero es mínimo en comparación con las ventas que podrían generarse.

· La misma institución fomenta la participación de empresas mexicanas en Ferias internacionales, apoyándote para colocar el stand, con traducciones, montajes, instalación, etc, cobrando de acuerdo a lo que vayas necesitando. ¿Cuánto te cobra una agencia de mercadeo por hacer lo mismo?

· Incluso si acudes por tu cuenta a ferias internacionales, tienes la opción de recuperar parte de la inversión, si le informas a la institución y traes pruebas de tu participación en dicho evento.

· Y si no te puedes desplazar, ellos te ofrecen personal en otros países para que te busque clientes y proveedores, de nuevo, con un costo insignificante comparado con hacerlo a través de una agencia.


La web. ¿qué más quieren? Pero usar la web para generar un diálogo, con un equipo de trabajo, ya sea pequeño o grande, pero que pueda encaminar la cuenta y su integración con plataformas sociales para mostrar justamente el ADN de la marca, no las carencias emocionales de los diseñadores. ¿No tienen dinero? Hay muchísimas universidades que cuentan con incubadoras de empresas donde pueden comenzar a forjar un equipo que los acompañe a largo plazo, y no son tan costosas como ciertos inventados que te prometen vender millones y al final sólo ponen fotos en Instagram.

Otra “mortificación” es la cuestión impositiva. Sin embargo, un acierto (desde mi punto de vista, no me vayan a apedrear) es la opción del “Régimen de Incorporación Fiscal”, pues el primer año fiscal no se pagan impuestos, y cada año se tendrá una reducción importante, en busca de consolidar el negocio. Así se logra (3):
 
  • Cobrar con terminales bancarias.
  • Acceder a créditos con mejores condiciones.
  • Ser proveedor de empresas más grandes.
  • Ofrecer servicios adicionales en tu negocio. 

 
Y a final de cuentas el apalancamiento mediante un crédito es importante. A menos que sean herederos o algo por el estilo, se necesita invertir, desde la renta del lugar, hasta la compra de materia prima, personal que elabore las piezas, promoción, etc. Pensar que desde tu casa vas a construir un imperio es soñar despierto (aunque sí sucede, esos casos son insignificantes contra el porcentaje de fracasos).
 
Otro punto que me llama la atención es que no tengan planes de negocios definitivos que permitan movilizarse en distintas ciudades. Y no hablo de pop-up-stores, sino de asociaciones comerciales que abran tiendas en diferentes ciudades y tengan tanto inventario como catálogo para “conseguir” piezas a la medida del diseñador. Si bien el comercio online es bueno e incluso hay iniciativas donde se pueden comprar diversas diseñadores en una sola plataforma, generalmente son pocos estilos. Incluso piezas únicas. Esto lo único que señala es una falta de compromiso con su propio negocio, al no querer tener inventarios por el miedo a invertir. Con miedo no se logra mucho. Si sus diseños soportan el paso del tiempo por su calidad y originalidad, ¿a qué le tienen miedo?

El punto de este artículo es básicamente reflexionar sobre la realidad: hay instrumentos que pueden usarse para emprender o hacer crecer un negocio. Lo importante sería que el mundo de la moda aprenda de los errores de otros y en vez de creer que su “arte” se venderá por millones, acercarse de manera fría al negocio y conjuntar su visión del mundo con la necesidad de generar ingresos.
 
 
(1)Si quieren conocer un poco más del tema pueden leer “The End of Fashion: How Marketing Changed the Clothing Business Forever”, un libro viejito pero jugoso.
 
 
 
Gerardo Méndez
@GerryElRey

2 comentarios :

Anónimo dijo...

No entendi nada, es como un copy-paste de situaciones mal organizadas, no da ni un claro panorama, ni una solución al tema que abordan.

Gerry El Rey dijo...

Muchas gracias por tu comentario, lo tomaré en cuenta.
Si tienes alguna inquietud en particular puedes buscarme en Twitter.
Saludos

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